lunes, 14 de marzo de 2011

CONSUMO DE ELECTRICIDAD Menos vatios y más conciencia

Cómo rebajar la factura de luz

REVISTA CONSUMER Y LONGO

Sí se puede reducir la factura de luz con unos cuantos consejos para gastar menos energía. El bolsillo lo agradecerá, y también el medio ambiente. Al igual que el agua, la electricidad es otro factor que se necesita regular. El ahorro de electricidad es muy importante para la ecología, pero también lo es para nuestra economía personal. En épocas difíciles, el mínimo ahorro en las facturas eléctricas, puede ser muy importante para nosotros. Con algunos pequeños trucos, se puede llegar a conseguir una reducción de hasta un 20 por ciento en la factura eléctrica. Encender la luz, prender el equipo de música o televisión, cargar el lavarropas y programarlo son acciones naturales de la vida cotidiana, que si aprendemos a manejarlas, podremos reducir los gastos.

Como en todo ámbito de la vida, cuando se quiere cumplir con un objetivo, se debe estar convencido. Por eso, en este caso en el que se busca ahorrar energía en nuestros hogares, debemos concienciarnos y comenzar a actuar en consecuencia.

Para eso es importante que tengamos en cuenta nuestro objetivo desde el principio. ¿A qué me estoy refiriendo? Justamente, desde el primer momento, por ejemplo, cuando vamos a comprar un electrodoméstico, debemos estar atentos al gasto que nos producirá. Una buena alternativa es prestarle atención al manual del producto que queremos comprar, la potencia se mide en watts o kilowatts, cuanto más tienen, más gastan.

Chupópteros de energía

¿Cuáles son los electrodomésticos que gastan mayor cantidad de energía?

* El frigorífico es el principal, por eso se debe ubicarlo en un lugar fresco y ventilado, mantener limpia su parte trasera o descongelar antes de que la capa de hielo alcance tres milímetros de espesor. Abrir lo menos posible y cambiar las gomas de sus puertas si no cierran bien, evitar introducir alimentos calientes, descongelar los alimentos en el frigorífico y mantener la temperatura del frigorífico entre 3º y 5º y el congelador entre -18º y -15º.

* Televisor: ocupa el segundo lugar. Los televisores planos son unos grandes "vampiros energéticos". En modo "stand by" "chupan" energía las 24 horas del día aunque estén apagados, esto equivale hasta el 15 por ciento de su gasto en funcionamiento.

Por eso los consumidores deben seguir los mismos consejos: elegir los más eficientes, evitar el stand by, o apagarlos si no se va a usar.

* Ordenador: se puede hacer un uso más ecológico del mismo: apagar el monitor si no se va a usar en más de 20 minutos y todo el PC en caso de no utilizarlo más de dos horas. Las nuevas tecnologías los contadores inteligentes, que informan del consumo eléctrico en tiempo real.

Consumidores.

¿Cuáles más?

* Iluminación: representa entre la cuarta y la quinta parte del consumo eléctrico en una vivienda. Una buena forma de reducir este gasto es utilizar siempre que se pueda la luz natural, pintar de colores claros paredes y techos, apagar las luces si no se utilizan, mantener limpias las tulipas y bombillas o instalar sistemas economizadores de energía.

Las bombillas de bajo consumo ahorran hasta un 80 por ciento de energía y duran ocho veces más.

* Lavadora: además de utilizar los modelos más eficiente, es mejor recurrir a los programas en frío o de menor temperatura posible. Aprovechar al máximo su capacidad o cuando menos, programas de media carga, centrifugar y secar la ropa al sol para evitar secadoras, usar descalcificantes y mantener limpio el filtro.

* Pequeños electrodomésticos: son los que producen calor (plancha, tostadora o secador de pelo). Conviene reducir en lo posible su uso y aprovecharlos al máximo.

Algunos de estos aparatos son recomendables. Un microondas ahorra tiempo y entre un 60 y 70 por ciento de energía frente a un horno convencional. Y una maquinilla eléctrica es mejor que las de usar y tirar en cuanto al uso de agua caliente y residuos.

Detalles.

Un gran ahorro

La luz eléctrica es un recurso y no una necesidad. Por eso, no hay que malgastarla

y utilizarla sólo cuando sea imprescindible. Algunas situaciones que se repiten a diario e incrementan el coste del recibo pueden evitarse,

* Apagar las luces que no se usen. Es una costumbre muy extendida dejar la luz encendida cuando se sale de las habitaciones: provoca tener un foco encendido sin que nadie aproveche esa luz y supone un gasto innecesario.

* Conviene plantearse encender la luz de casa sólo cuando oscurezca, no cuando empiece a caer la tarde. Al atardecer, la luz natural se reduce, pero es suficiente para realizar la mayoría de las tareas domésticas.

* Elegir un sistema de iluminación para cada necesidad. En lugares donde se haya instalado más de un foco de luz, habría que escoger el adecuado para cada actividad: si se va a leer en el salón, es aconsejable no encender la lámpara principal y sí una próxima que ilumine la zona de lectura. En muchas ocasiones, las luces indirectas resultan más rentables que las normales, consumen menos electricidad y originan una iluminación uniforme en las estancias. Hay bombillas de bajo consumo que se amortizan a medida que se usan.

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